Evangelio y actividad para niños día 29 de marzo 2020

Buenos días! Este es el Evangelio de hoy. 
Jesus lloro también la enfermedad y muerte de su amigo Lázaro; su misión en otro lugar, donde le necesitaban, no le permitió estar con su amigo. Nunca desobedeció a la misión que le había mandado el Padre, nuestro Señor, porque Jesus siempre supo cuánto el Señor su Padre le amaba, y todo era por su bien. 
Igual debemos hacer nosotros, confiar en nuestros padres, aunque a veces no entendamos, quisiéramos hacer otras cosas y/o estar con nuestros amigos.
Un beso y fuerte abrazo. 
Feliz día del Señor!!!

Crucigrama y colorea sobre el Evangelio de hoy

Catequeis 2: LOS PECADOS CAPITALES

Los pecados capitales, fueron definidos por el Monje Cipriano allí por el año 258 después de Cristo, no aparecen como tal en la Biblia pero sí los estudiosos de ella que encuentran pasajes donde están descritos como actitudes y formas de vivir que, hasta las personas que no creen en Dios, ven mal estos comportamientos o acciones. El Papa Gregorio Magno concluyó que eran siete los pecados capitales. La palabra capital no hace referencia a que el pecado sea de mayor importancia, CAPITAL es porque es el acto o comportamiento inicial de otros muchos vicios que pueden ser y hacer hasta mayor daño.

Los pecados capitales pueden ser también de distinta intensidad, veniales o mortales; y todos rompen nuestra relación con los otros y sobre todo con Dios. Lo bueno es que Dios puso en cada uno de nosotros las herramientas para poder combatir cada uno de éstos pecados. ¡VAMOS A VERLOS!

Pecados capitalesVirtudes
SOBERBIA
Es querer ser superior a los demás, tener honor y gloria. Creer no necesitar de Dios ni de los demás, creer que todo lo pueden por ellos mismos. Y no aceptan  la crítica ni la corrección de los demás.
HUMILDAD
Nos permite conocer nuestras limitaciones y debilidades para mejorar como persona. Le gusta servir a los demás, no se cree mejor que otras personas (tampoco peor), reconoce las virtudes de los demás.
AVARICIA
Es egoísmo, estas personas se niegan a compartir o ayudar a los demás porque lo quiere todo para ellas, su tiempo, su dinero, sus juguetes, chuches, etc.
CARIDAD O GENEROSIDAD
Es la actitud de dar amor y afecto sin condiciones. Es ayudar sin pedir nada a cambio. Comparte problemas, alegrías y responsabilidades.
LUJURIA O CODICIA
Es el goce del placer en forma excesiva, a veces incluso molestando y haciendo daño a otras personas. Hay personas que les gusta dar besos, tanto que les da igual si a la persona a la que se los da le gusta o no, incluso a pesar de que les haya dicho que no quieren besos, insisten en dárselos porque a ellos les gusta.
CASTIDAD
La castidad tiene muchas formas, representa la fidelidad (ej. Cuando prometes a un amigo tuyo no fallarle nunca, guardar sus secretos). Puedes ser fiel a un equipo de futbol, a unas ideas, y lo más importante, a ti mismo. 
IRA
Es una reacción o actitud violenta ante un daño, una dificultad o una contrariedad. Ej. Cuando una partida de ordenador o consola nos sale mal y lo tiramos, damos patadas a la puerta, gritamos, etc.
PACIENCIA O TEMPLANZA
Los nervios nunca han sido buenos consejeros. Ante los problemas o daños que nos puedan causar los demás, ya sean verbales o físicos, no debemos dejarnos llevar por la furia, el miedo o la tristeza. Debemos dejar un tiempo, “hacer caso al corazón” y responder con calma.
GULA
Es el deseo de comer o beber en exceso, más de lo que el cuerpo necesita o sabiendo que es peligroso para nuestra salud (bollería, fritos, chuches, refrescos, zumos, alcohol)
MODERACIÓN
Aristóteles (un gran científico) decía: “la virtud se encuentra justo en el medio”. Si te regalan un capirucho de chuches, no te lo comas entero, coge unas cuantas y el resto las guardas para otro día.
ENVIDIA
Es el deseo o resentimiento de las cualidades, bienes o logros de otra persona. Es ponerse triste porque tu compañero gana una medalla en un juego en el que tú ni si quieras participas.
SENCILLEZ
Este es un superpoder, pocos son capaces de reconocer su propio valor ,dar valor a lo que tienen y disfrutar de ello; no pensar que lo que lo delos demás siempre es mejor. Disfrutan de lo más sencillo y se adaptan a todo fácilmente.
PEREZA
Es el desgano y la falta de interés en el cumplimiento de las obligaciones, en el trabajo, en el estudio incluso para responder a Dios. (Ej. ¡Jo! Y ahora ir a misa…puf, y ahora vestirse para ir al campo…¡puf!)
DILIGENCIA
Es interés, responsabilidad, cuidado, eficiencia y también prontitud en el cumplimiento del deber, poniéndole alegría e ilusión a lo que hacemos.

Recordad que estamos aquí para disfrutar de todas las cosas pero con moderación, ahí está la virtud. ¿Serás capaz de conseguir el equilibrio?

Reflexión y Santa misa 22 marzo 2020

El evangelio de hoy cuenta una historia larga y preciosa. Da para hablar y comentar mucho: las actitudes de los diversos personajes, identificarnos con unos y con otros, etc. Incluso si cogemos unos versículos antes, más aún. Esta reflexión está basada en la realizada por Fernando Torres cmf (https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/comentario-homilia/?f=2020-03-22)

Vamos a centrar en la relación entre el ciego y Jesús.

Jesús se acerca al ciego –no se dice que el ciego haya solicitado su curación, simplemente estaba allí y Jesús lo vio–, escupe en tierra, hace barro con la saliva, se lo unta en los ojos y le dice que se vaya a lavar. El ciego obedece y recobra la vista. Luego viene toda la discusión entre los conocidos, la familia, los fariseos y el ciego. 

Atención al método de curación. Jesús unta barro en los ojos del ciego…porque eso debe de escocer y doler, hasta que se lava con agua. Es como si Jesús llevase al ciego a una mayor confusión todavía. En realidad el ciego vivía tranquilo y contento en su situación. No pide a Jesús que le cure. Simplemente está allí cuando Jesús pasa. Podemos pensar que si era ciego de nacimiento, no sentiría ninguna necesidad de ver. ¿Para qué? Su mundo había sido siempre oscuro. No conocía la luz. No sentía necesidad de ella. Quizá ni siquiera tenía conciencia de tener ojos. 

¿Cuáles son las partes de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestras relaciones, de nuestra sociedad, que preferimos dejar en la oscuridad y no mirarlas? 

La existencia del ciego tranquila al principio, se complicó muchísimo. De repente entró en conflicto con sus conocidos, con su mundo. Los fariseos le terminaron expulsando de la sinagoga y sus mismos familiares no querían saber mucho de él para no ser expulsados ellos también de la sinagoga y del barrio. 

Le sacó de su zona de confort, casi me atrevo a decir, que no hay aprendizaje o crecimiento personal sin pasar por el dolor. 

 Al final, se encuentra nuevamente con Jesús y, con su vista recién ganada, reconoce al salvador. “Creo, Señor”. Y se postró ante él. 

Reconoce que aunque fue duro al principio ahora percibe colores, ve rostros, disfruta de las expresiones de la gente cuando les habla, etc.

Intentar imitar a Jesús no es fácil. Nos hace ver la realidad de nuestra vida. Nos saca de la oscuridad en la que nos sentimos cómodos. Nos descubre lo que nos gustaría dejar oculto. Nos hace enfrentarnos con nuestra realidad. 

¿Os suena?: “Bastante tengo yo con mis problemas como para dedicarme a los demás”. Y es verdad que te complicas

También os sonará en los que hacen voluntariado: “lo que me dan es más de lo que recibo”. Más allá de la oscuridad  del principio de toda situación complicada hay un mundo mejor y más bello, hecho de fraternidad. Y es que una vez que sientes el bien que haces en los demás, con una escucha, compartiendo, implicándote con su necesidad, etc. es imposible hacer el mal.

¿Quién se anima a abrir así los ojos con la seguridad de que Jesús es la luz del mundo y que después de lo malo viene lo mejor?

Catequesis 1: EL PECADO

El pecado es la desobediencia a la voluntad de Dios, ¿pero qué quiere Dios?. Dios quiere que le amemos y nos amemos los unos a los otros como a nosotros mismos. Para ello Dios nos dejó unos Mandamientos que nos ayudan a desarrollarnos como personas para vivir felices en comunidad, en común unión.

Hay pecados grandes y pequeños, como tonos del color blanco al negro. Los pecados grandes se llaman mortales y los pequeños veniales.

Los pecados pueden ser de pensamiento, palabra, obra o de omisión. Omisión es cuando no hacemos algo bueno que teníamos que haber hecho.

¿Qué son los pecados mortales? Aquellos que cometemos para hacer el mal, daño, a propósito, dándonos cuenta de que lo que hacemos va a hacer daño a alguien o algo.

¿Qué son los pecados veniales? Aquellos que cometemos sin darnos cuenta. Cometemos un pecado venial cuando hacemos algo que no está tan mal o cuando hacemos algo muy mal pero sin darnos cuenta del todo.

A Dios no le gustan ningún tipo de pecado, ni grandes ni pequeños, ni veniales ni mortales. Él quiere que seamos buenos hijos suyos. ¿Y tú cómo quieres ser? Te animo a ser “de los BUENOS”, creas o no en Dios, cree en el amor.

LOS DIEZ MANDAMIENTOS.

Los Diez Mandamientos de la Ley de Dios son:

1º Amarás a Dios sobre todas las cosas.

2º No tomarás el Nombre de Dios en vano.

3º Santificarás las fiestas.

4º Honrarás a tu padre y a tu madre.

5º No matarás.

6º No cometerás actos impuros.

7º No robarás.

8º No dirás falso testimonio ni mentirás.

9º No consentirás pensamientos ni deseos impuros.

10º No codiciarás los bienes ajenos.

En el Antiguo Testamento, antes de que naciera Jesús,Dios entregó los Diez Mandamientos a Moisés en el monte Sinaí para ayudar a su pueblo. Jesucristo, después confirmó los Diez Mandamientos y los perfeccionó con su palabra y con su ejemplo, acercándose a los más pobres, a los repudiados, a los enfermos, a los ladrones, etc. Nuestro amor a Dios se manifiesta en el cumplimiento de los Diez Mandamientos, de los preceptos De la Iglesia y las Bienaventuranzas. En definitiva, todos los Mandamientos se resumen en dos: amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a uno mismo, y más aún, como Cristo nos amó. Creáis o no en Dios y en la divinidad de Jesús como Hijo suyo, estaréis de acuerdo que el cumplimiento de estos …vamos a decir siete mandamientos, si no creéis en Dios, resumido en AMAR AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO, nos llevaría a un mundo mejor y lleno de AMOR. Pero empecemos a amarnos a nosotros mismos con nuestros defectos y virtudes para sanamente poder amar a los demás, también con sus defectos y virtudes.